PREDESTINADOS….

21 Nov

La ansiedad los consumía, era la primera vez y eso los excitaba aún más. Ella había vuelto de ese viaje sin fin y, si bien él había pernoctado en otros cuerpos, nada se podía comparar con su piel. Ambos sabían a la perfección cuales eran los riesgos que corrían, pero sus pieles se deseaban.

Ya en el lugar, todo a ella le resultó diferente. Extrañaba esa desconexión que solo él podía generar en su piel, en su cuerpo, en su alma. Y se dejaron llevar. Sus senos parecían manantiales dispuestos a calmar su sed. Se entregaron a sus caricias.

Mientras ella se deshacía en deseo, él jugueteaba con su pezón, intentaba contarle una historia, pero no podía concentrarse. Descendía lentamente por su pecho. Sus jeans le molestaba, pero no  quería ir directo al asunto, le fascinaba verla ceder ante la lujuria de sus caricias. Lo sacó de su camino y deslizó su dedo mayor por entre sus piernas, su clítoris ardía en humedad. Su dedo se movía en un constante vaivén dejándola a la deriva. Su mente se nublaba y su miembro crecía y se sentía durísimo entre sus piernas. Él solo acariciaba sus senos mientras su mano hacia el resto. La pasión había encendido el fuego. Se confesaron mil cosas, no se prometieron nada, pero el egoísmo les hacía saber que buscan ser únicos el uno para el otro.

A medida que las caricias y los besos se intensificaban los gemidos crecían en intensidad y lo invitaban a continuar con sus caricias. Sus labios no podían despegarse y en ese momento todo era una fiesta para los sentidos!

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Una de sus manos bajo por su cuerpo deslizándose entre sus curvas, arqueó la espalda haciendo que elevara las nalgas, invitando a sus manos a sentirlas. Sus manos, al acariciar buscaban un punto de mayor placer y ella con suaves movimientos cada vez más rítmicos, lo ayudaba a llegar a ese punto que tanto anhelaba, sus dedos rápidamente se mojaron con su humedad y su excitación casi tenía limites, mordía sus labios y ella gemía mojándose cada vez más, era una invitación abierta a liberar toda la lujuria contenida desde hacía tiempo.

Cambió de posición siguiendo sus impulsos, bajó hasta encontrar el botón de su placer, ella se acomodó y dejó que jugueteara en la parte más íntima dejando paso a su boca que deseaba de una manera desenfrenada sentir su sexo. Sentió sus labios y su lengua llegar a la dulce humedad que la enloquecía, arqueaba su espalda para ayudarle a llegar a una mayor profundidad con sus besos y su lengua; primero suave y luego con mayor desenfreno fue saciando sus ganas… la devoraba por completo, tenía un hambre voraz de ella, de todo su ser….

Llegó el turno de ella. Lo hizo girar y tumbarse boca arriba. Su boca fue bajando por su pecho, cuando llegó al abdomen siguiendo un camino certero hacia su perdición, levantó la mirada, una mirada poseída por la excitación y toda la sensualidad de la que era capaz y entre un gemido y una súplica súbitamente él adivinó sus intenciones y emitió un leve gemido de placer indicándole que podía continuar, es más casi exigía que siguiera su camino hacia lo que iba a ser una de las sensaciones más placenteras que había experimentado en su vida. Primero acarició su miembro para terminar de despertar toda su virilidad y luego en un gesto de completa lujuria lo llevó a su boca, no pudo evitar lanzar un gruñido de placer. Su boca, sus labios, su lengua, todo se movía al ritmo de su cuerpo, por un momento se fue de este mundo delirando de placer, sus cabellos revueltos completaban una imagen de pasión muy difícil de controlar en su mente. Él ganó la apuesta, ella no pudo introducir su gran pene completo en su boca, pero estaba segura de que eso fue lo menos importante en el sexo oral que le brindó… lo hizo suyo.

Esto continuó por unos minutos que parecieron eternos hasta que no pudo contener sus ganas de penetrarla, por lo que la tomó delicadamente por los brazos pero con firmeza y la acercó a él, besándola nuevamente con toda la pasión que podía expresar en ese momento, fue bajando hasta sentir con su lengua la dureza de sus pezones que anhelaban tanto como ella ese contacto. Decir que su cuerpo encontró placer al tener sus labios en sus pechos es poco, todo su cuerpo respondía a la excitación del suyo y en ese momento tenían una fusión que iba más allá de lo corporal, sus mentes vibraban en una misma frecuencia.

En el momento de mayor excitación cuándo ya no podían de tanto placer ella se estiró sobre la cama y él se acomodó encima para penetrarla. Ya no podían evitar el desenfreno por lo que la penetró con fuerza, ella ahogó un gemido de placer, con cada embestida intentaba acallar sus gemidos mordiéndose los labios, aunque casi era en vano dado que el gemido contenido se hacía escuchar.

Él comenzó a embestir con ritmo sus caderas, su vagina, su cuerpo. Se trabaron en una guerra de puro placer, sus cuerpos encontraron rápidamente el ritmo del otro y no podían más que sentirse en la cúspide del éxtasis. !Que visión y que mezcla de sensaciones poderosas que puede generar el acto sexual!.

Estuvieron varios minutos disfrutando de esa unión por momentos salvaje pero con una armonía total entre sus cuerpos, sus gemidos iban en aumento y no podía evitar sentirse muy mojada cada vez más dejando su miembro totalmente lubricado, él logró, en cada embestida, que la sensación de placer al penetrarla fuera única.

En la cúspide….en el clímax entre gemidos que la llevaban a su propio clímax, su cuerpo comenzó a vibrar, él pudo sentir su frenesí próximo al orgasmo, su cuerpo comenzó a temblar y toda su piel se erizó con el solo contacto de su cuerpo sobre encima de ella.

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Él continuó, aprovechando ese impulso sobrecogedor de sentirla y entró por la puerta trasera, que excitante mezcla de dolor y placer, comenzó a acelerar el ritmo, la sensación de presión dentro del ano lo abrumó por completo y lo llevó al orgasmo, un orgasmo liberador con un gemido continuado, con la respiración entrecortada, con un gruñido de placer que nacía desde su garganta, con una liberación que nacía en su mente y se extendía por todo su cuerpo. Sus cuerpos vibraban al unísono, la respiración entrecortada fue calmándose, él sobre su pecho, las manos de ella en su espalda en un abrazo compañero, tranquilizador, fueron volviendo a la calma, aunque sus mentes, luego de tal torbellino difícilmente puedan volver a ser los mismos.

Ha pasado el tiempo desde ese momento, en principio ella escribió este relato para inmortalizar uno de los  momentos más excitantes de su vida. Lo escribió pensando en él y solo para él…. este relato fue escrito solo para sus ojos, donde sea que esté.

2 comentarios to “PREDESTINADOS….”

  1. tornameto 17 enero, 2015 a 10:05 pm #

    buen relato!! excitante!!!

  2. tornameto 28 diciembre, 2014 a 10:48 am #

    Buen Relato excitante!!!

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